No es una colección de cuentos de hadas. Los personajes responden a la épica popular, a la base territorial, al folclore peronista y boquense, al rock and roll con aire de Viejas Locas o Callejeros.
No es casual que Pity Álvarez, amigo personal del autor en tiempos del colegio industrial Don Orione, protagonice una de las historias.
Tampoco que el propio Incardona sea parte de la galería de personajes de colección junto a su pandilla de amigotes, a su padre y su madre Celina, a su mundo íntimo transformado, a partir de este libro fundacional, en la mitológica “saga de Villa Celina” que integran otros títulos como El campito, Rock barrial o Las estrellas federales.
A punto de editar su nuevo título, ambientado en una Argentina del más allá, entre los fantasmas que habitan la cuarta bandeja de la Bombonera, repasamos una trayectoria que lleva desde la venta ambulante en las calles de Buenos Aires a la consagración literaria, en el programa La Conversación de Radio Nihuil.