Steven Millhauser construye alrededor de su protagonista una historia sobre la fascinación por las máquinas y el límite cada vez más incierto entre lo humano y lo artificial. Mientras una nueva sensibilidad urbana avanza y el cinematógrafo anuncia otra manera de producir ilusiones, los autómatas de Eschenburg empiezan a quedar fuera de época. Esta nueva edición recupera la primera traducción argentina de la obra, realizada por Marcelo Cohen, y permite volver a una de las ficciones más singulares de Millhauser, donde la imaginación, la tecnología y la belleza de lo extraño se encuentran.