interZona

Balance 2021 - Equipaje de mano: cuatro títulos imperdibles

John Cage, Alexander Kluge, Yoshi Oida y Luc Moullet firman algunos de los libros más extraños y valiosos del año.

Hay lectores de horizonte corto, inmediato, que sólo dependen de lo que se imprime hoy; otros tienen los ojos puestos exclusivamente en libros del dadivoso pasado (y que consideran, con sensatez, plenos de contemporaneidad); y hay lectores que viajan en el tiempo con descaro, como corresponde a la relojería seductoramente permisiva de la literatura. Como sea, a los anacrónicos y los actualistas por igual el presente a veces les impone regalos de una peculiaridad imposible de rechazar.

Un vacío no muy disímil buscaba en el escenario el japonés Yoshi Oida. Suave y diáfana es su voz en Un actor a la deriva (Interzona), subtexto de un largo viaje teatral que hace escala en París, Irán y el norte de África, visitados con la tornasolada troupe de Peter Brook. “Nací en Kansai”, detalla Oida, “pero me mudé a Tokio para escapar de las obligaciones y los deberes que son parte inevitable de la vida familiar en Japón. Luego dejé Tokio y me marché a París, en parte para escapar de las obligaciones que conlleva formar parte de la sociedad japonesa”.

El lector tiende a pensar que hace el viaje contrario, que lee para ir hacia Oriente, pero las conversaciones de Oida con Mishima desidealizan a la isla en segundos. “Le conté de mis planes de abandonar Japón e incorporarme a la investigación de Brook. Me contestó ‘No comentes nada. A nadie. Japón es un sitio terrible. Nunca se sabe lo que la gente puede hacer por pura envidia. Evita que te despedacen, vete sin decir palabra’”. Es rara la página en que Oida o su patria no sorprendan con algo: “En Japón se considera que la visión de la espalda es un indicador más preciso del estado interior de una persona que la visión frontal”.

Hipersueño, de Hélène Cixous: Un tour de force literario que desafía a la muerte