Los poetas de la China clásica supieron hacer del instante una eternidad, de la contemplación una revelación y del lenguaje un cauce para lo inefable. En esta antología, Édgar Trevizo nos acerca a la esencia de su poesía con una traducción que equilibra rigor y sensibilidad, manteniendo intacto el “sabor del original”.
Aquí resuenan los versos de Su Tung P’o, Wang Wei y Li Po, con su caligrafía libre y su pulso contenido, revelándonos un mundo donde el vino, la luna y las flores no son solo imágenes, sino puertas a otra dimensión del tiempo. Cada poema, en su aparente levedad, es un eco de la vacuidad y un testimonio del arte sutil de nombrar lo inasible.
Una edición que es, en sí misma, un gesto de devoción y un puente entre lenguas, tiempos y sensibilidades.
Édgar Trevizo es un poeta, traductor, editor y promotor de la lectura y escritura de poesía, ha escrito una decena de antologías y traducciones, así como de 3 poemarios. Esta serie de poemas están repartidos en cinco partes, incluyendo dos poemas que funcionan a modo de prólogo y epílogo, para darle así a los poemas la forma de una historia que comienza y termina. Estos poemas encuentran su inspiración en la contemplación de la naturaleza, de los espacios, de las cosas pequeñas y de las personas del mundo actual, así como reflejan el amplio bagaje cultural del autor al lograr reinterpretar frases o poemas enteros de otros autores.